Hace 13 años, un equipo de investigadores que estudiaba el meteorito hallado en Allan Hills (Antártico), encontró pruebas de que la roca podría contener fósiles de bacterias marcianas. El revuelo fue tremendo y polarizó a la comunidad científica; desde entonces la discusión sigue abierta. Hace 5 años
en Astroseti nos hicimos eco del acalorado debate, y recuerdo que una de nuestras investigadoras más conocidas,
Carmen Ascaso del CSIC, apostó buena parte de su prestigio científico en el intento de demostrar
la veracidad de esta afirmación.
Ahora, la aparición de nuevas pruebas refuerza la hipótesis de la señora Ascaso, la misma que sostiene que Marte fue en el pasado un hábitat viable para formas de vida bacteriana similares a las actuales de la Tierra. La publicación
Spaceflight informa que en los próximos días, la NASA planea discutir públicamente sobre un nuevo trabajo de investigación concerniente al famoso meteorito de la discordia, el ALH 84001. Y según se comenta, la investigación refuerza los hallazgos del equipo que estudió la roca marciana en 1996 y que anunció que esta podría contener evidencias fosilizadas de vida bacteriana.

El nuevo trabajo, que aparecerá detallado (46 hojas) en una revista científica revisada por pares, se basa en los hallazgos de bacterias magnéticas encontradas en la Tierra. Los investigadores han estudiado en profundidad a estas bacterias magnéticas y a las formaciones que dejan tras de si en las rocas: cristales de magnetita (véase foto superior) cuyo origen biológico en vez de geológico, es detectable. El hecho de que estos restos (muy similares a los encontrados en el meteorito ALH 84001) sean únicamente de origen bacteriano en la Tierra, sugiere con gran fuerza que los cristales en la roca marciana indican la existencia de vida bacteriana pasada en el planeta rojo.
Los críticos del informe original de la NASA de 1996 dudaban que estas formaciones fueran fósiles fiables, y afirmaban que la forma y la pureza química de los cristales pudieron originarse también por el mismo impacto térmico que hizo que esa roca se disgregase de Marte. Ahora la nueva investigación echa por tierra la teoría del impacto térmico.
En Spaceflight afirman que el nuevo trabajo no es definitivo, pero que refuerza tremendamente la hipótesis de vida en Marte, y que podría influir en el curso de las posibles misiones futuras a Marte.
fuente: La hipóteis de vida bacteriana en Marte gana peso | Maikelnai's blog