Apu Alfedro, eres mi hoooombre
Un matrimonio de Pune, Maharashtra (India) va a dejar de serlo por un asunto televisivo. Y es que ella es aficionadísima a los culebrones (seriales o telenovelas) de la televisión de allá.
Se habían casado en 2001, tuvieron una hija y todo parecía prometer felicidad y mucho curry. Pero las discusiones comenzaron hacia 2005. Ella, contable de profesión, comenzó a ver todo serial que encontraba en la televisión. Pronto se volvió una adicción que su marido, ingeniero de software, no podía tolerar.
Así que, seguramente celoso de que su santa estuviese más pendiente el galán de turno que de “la comida” que había casa, decidió cortar por lo sano y prohibió a la mujer ver la televisión
más de dos horas a la semana.
Ella, que poco tiene del estereotipo de mujer india esclava de su marido, también decidió cortar por lo sano y denunciarle alegando que eso de que el cónyuge racione las horas de televisión al otro integrante de la pareja es una crueldad. Además, añadió que su marido llegó a negarse a tener sexo con ella.
Actualmente se están llevando a cabo los trámites para el divorcio, aunque muchos creen que todo esto es absurdo y que deberían reconciliarse.
Pero pensad… ¿de verdad podríais querer a una persona que, por ejemplo, os prohibiera ver
“Lost”?
Aunque, ahora que lo pienso, podrían reconciliarse y hacerlo así, a indio.